08 septiembre, 2007

Mirando hacia detrás...

Buenas tardes, este es mi primer artículo tras el verano, y quisiera echar una miradit tímida por encima del hombro y sopesar los acontecimientos que han surgido este verano, para porder fraguarme una idea de cómo se cuece todo antes de que lleguen las Generales.


Soberbia. Si tuviese que definir a este gobierno, sin duda sería la palabra que mejor se ajusta a este nido de progres desconocedores de la autocrítica. Un gobierno no es perfecto se coja con lamano que se coja, ya sea con la diestra o con la siniestra. Por ello mismo exite la democracia, porque todos los gobiernos cometen errores y si son incapaces de corregirlos, taparlos o dulcificar las consecuencias, el pueblo lo liquida sin contemlaciones, sin miramientos... Escogerá otro candidato en detrimento del anterior, que quizá no lo haga mejor que los anteriores gobernantes, pero que de inicio es poseedor de algo que lo demás no tienen: La incertidumbre.


La posibilidad de hacer un gobierno exquisito o garrafalmente mal es aquello que alimente la esperanza de aquellos que pagan sus impuestos y esperan resultados. Porque la mayoría de los ciudadanos no esperan que los nuevos que acaban de llegar a la Moncloa lo hagan bien, simplemente esperan que no lo hagan peor de los que se hizo. A simple vista no parece existir diferencia alguna entre hacer las cosas bien o no hacerlas peor de lo que lo hicieron, pero la diferencia es sutilmente distinta.


Pues bien.


Los incendios en Canarias, la incertidumbre navarra de Sanz, la espantada de Rosa Díez (que cae tan bien entre sectores de la derecha y no hay que olvidar de dónde viene, no hay que olvidar que ha estado rumiando la pantomima sociata durante 30 años, y que ahora es una transfuga que escapa para formar otro partido, pero eso otro tema que no trataré hoy aquí), la muerte de un hijo de la grandísima puta como Polanco, del que sólo Dios sabe que merece tras su marcha de la vida terrenal; de las vacaciones de un desgobernante Zapatero y el secuestro de los guardias de Doñana para que los flamencos del parque no le muerdan el trasero a Sonsoles mientras pasea; los apagones de Barcelona y la dimisión de Doña Incompetente de la Vida, la burguesita Rosa Regás, entre otras muchas otras preciosas jugadas...


En fin, pues a pesar de todo, mi termoestato político me dice que las próximas elecciones las volverá a ganar monsieur Zapaté: El infame Traidor. Pues esto al pueblo se la pela a la hora de laverdad, solo hay que recordar la experiencia del gobierno de Gonzalez, que despues de los escándalos que se sucedieron ganó las elecciones, e incluso después de perderlas recordemos que el PP no ganó por una colosa mayoría.


Esperemos que de aquí a Marzo, los populares se den cuenta, incluídos Fraga y Gallardón, a que están jugando, se centren y me convenzan a mí de su victoria y al resto de España. Un consejo para ganar primero hay que creerse que hay que ganar. Si uno duda, imaginemos que pensaran los que les apoyan.