04 mayo, 2007

Pongamos que hablo de Delphi y... me cabreo.

Muchos quizá os hayaís preguntado por qué siendo de Cádiz y viviendo en dicha ciudad no he hablado del tema de Delphi. Pues hay un motivo, como para todo en esta vida, lo hay. Pero antes de hablaros de Delphi os hablaré de mi odisea matutina del jueves...

Me levanté, como todo jueves, a las seís y veinte de la mañana. ¿Mi rumbo? La facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, a la que como sabeís le tengo un gran cariño y afecto, y ya que nos dicen que hay que usar el transporte público, pues ala, con dos cojones, cojo el autobús desde La Isla del famoso Camarón , donde resido, hasta la capital desde la que distan escasos ocho o siete kilómetros. Y empieza el cachondeo...

Huelga de autobuses. La empresa de Transportes de la Bahía de Cádiz está en huelga para forzar una mejora en el horario de trabajo, en fin, lo típico. Pues bien, para que os hagaís una idea, desde La Isla hasta la Cádiz, yendo en coche, se tardan, a lo sumo, veinte minutos escasos.

Cojo el autobus de servicios mínimos, ya algo molesto, augurando la jodida aventura en la que me iba a adentrar. Me subí a las siete de la mañana en el dichoso autobús, y llegué a la facultad de Económicas a la 9:45 de la mañana. Nada más entrar veo que la facultad se mantendrá cerrada, por motivo de las elecciones al rector de la UCA (Universidad de Cádiz). En otras palabras: me cago en la "$·%&··"%%""%$

En esos momentos empiezo a asimilar mi maldita pérdida de tiempo, del que a todos es muy preciado. En fin y, ¿qué hago entonces? Pues volver a casa maldiciendo durante todo el trayecto, pero no acaba aquí la cosa, ni mucho menos.

Me dirijo a la Plaza de España, donde por cierto hace poco se hizo una ofrenda floral con motivo del día de la constitución de Cádiz de 1812, un poco olvidada, siendo esta le precursora de que España sea ahora una democracia, libre y justa. Bueno, jeje, al menos se pretende. Pues bien ya en la parada de autobuses, esperé cerca de una hora y media a que llegase el coche de las narices. Y llegó. Y subí. Y me volví a cabrear.

La entrada a Cádiz se hace a través de una inmensa avenida, por la que entonces circulaba el autobus que me llevaría a mi hogar, dulce hogar. ¿Y qué ocurre? ¡Piquetes! y una manifestación sin previo aviso de los "trabajadores" de Delphi. Lo cual es maravilloso. El autobus tiene que aparcar durante una hora y media a que pase el tropel de delphinianos, y los pasajeros con cara de gilipollas, nos quedamos viendo, desde nuestros asientos, la cabalgata improvisada de dichos "trabajadores".

¿Al final? Llegué a mi casa a las tres y media, cuatro menos algo de la tarde. Cabreado, jodido, hambriento y con ganas de escribir este encrispado post.

Esta introducción viene a cuento de que los trabajadores de Delphi, a la gran amyoría de los gaditano nos tienen hasta las fosas nasales. A mí sinceramente me parecen unos, dejados y poco serios. Desde el resot de España se ven las cosas de otra manera pero aquí en Cádiz, lo llevamos sufriendo años y años, y por tanto, no nos chupamos el dedo. Que Delphi se iba a cerrar, no se supo este año ni mucho menos, y por tanto sus trabajadores también lo sabían, como lo sé yo. Y no hicieron nada, ahora que el lobo les mordió en el trasero, Cádiz, como ocurrió y seguira ocurriendo con el tema de Astilleros, lleva sufriendo los bloqueos de las autovías que se comunican con las demás ciudades, con el casi imposible acceso a la capital debido a estas invasiones, a veces ciertamente vandálicas, en la entrada de la ciudad gaditana.

Eso sí, yo me pregunto una cosilla: ¿Donde narices se han metido los trabajadores de Delphi en Semana Santa? ¿Y en el puente de mayo?

Ahhhhhhhhh ya entiendo, que todos nos queremos ir de vacaciones... Y el puente de Mayo es obvio, llega la Feria de El Puerto de Santa María y como no, la de Sevilla. Esto es una vergüenza, como siempre. Es una falta de seriedad garrafal, que sólo hace aumentar la realidad del tópico de holgazanería andaluza, porcentualmente. Y es que en los tópicos, como en las leyendas, siempre hay algo de verdad. Y esto lo dice un andaluz, que lleva viviendo en andalucía toda su vida, y la ama más que a nada en este mundo. Pero la hipocresía me molesta, es una manía como tantas otras que practico.

Esto no quiere decir que no esté en contra del cierre de Delphi ni mucho menos. Pero las cosas como son, si tu tienes que entregar unos proyectos, y los entregas fuera de plazo, si además los trabajos los realizas fuera de tiempo, con un sindicato perturbador, si además a las empresas les sale carísimo, y sus trabajadores encima le protestan. Yo naturalmente me iba de la provincia de Cádiz, ipso facto.

Sobretodo si sé que en otro sitio lo harán , antes, mejor y más baratos. Porque ante todo bussisnes is bussisnes, y el que no se lo quiera creer que reviente. Pero podemos estar tranquilos, el cacique del Cabezón Chaves, lo arreglará... De hecho, según él presidente de la Junta de Andalucía, esto no es tan grave.

No sé si reír o llorar, ¿quién me ayuda?